Oración de Fátima
La Oración de Fátima, también conocida como la oración “Oh, Jesús mío”, fue enseñada por Nuestra Señora de Fátima a los tres pastorcitos en 1917. Tradicionalmente se recita al final de cada misterio del Rosario. La oración expresa una profunda confianza en la misericordia de Dios, pidiendo a Jesús que perdone los pecados, conceda la salvación y lleve las almas al cielo, especialmente aquellas que más necesitan Su compasión. Une hermosamente los temas del arrepentimiento, la intercesión y la esperanza.
Oh, Jesús mío,
perdona nuestros pecados,
sálvanos del fuego del infierno,
lleva todas las almas al Cielo,
especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia.
