Los Misterios Gozosos

Misterios Gozosos


En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

El Credo de los Apóstoles


Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación, y líbranos del mal. Amén.

Padre Nuestro


Por la virtud de la Fe

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Por la virtud de la Esperanza

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Por la virtud de la Caridad

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Ave María


Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 

No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios. Y he aquí que concebirás en tu seno y darás a luz un Hijo y le pondrás por nombre Jesús.
Lucas 1:30-31

Fruto del Misterio: Humildad


La Anunciación Misterio Gozoso


Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación, y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Oh, Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia.

 

¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿De dónde a mí que la Madre de mi Señor venga a mí?
Lucas 1:42-43

Fruto del Misterio: Amor al Prójimo


La Visitación Misterio Gozoso


Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación, y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Oh, Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia.

 

María dio a luz a su Hijo primogénito y lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había sitio para ellos en la posada.
Lucas 2:7

Fruto del Misterio: Pobreza


La Natividad Misterio Gozoso


Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación, y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo,
como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva todas las almas al Cielo, especialmente las más necesitadas de tu misericordia.

 

Y cumplidos los días de la purificación de ellos, según la ley de Moisés, le trajeron a Jerusalén para presentarle al Señor...
Lucas 2:22-23

Fruto del Misterio: La Obediencia


La Presentación Misterio Gozoso


Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación, y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo,
como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva todas las almas al Cielo, especialmente las más necesitadas de tu misericordia.

 

Y aconteció que, al cabo de tres días, le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores, oyéndoles y preguntándoles.
Lucas 2:46

Fruto del Misterio: La Alegría de Hallar a Jesús


El Niño Jesús Perdido y Hallado en el Templo Misterio Gozoso


Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación, y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo,
como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva todas las almas al Cielo, especialmente las más necesitadas de tu misericordia.


Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemencia, oh piedad, oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios,
R. para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Oremos:

Oh Dios, cuyo Hijo Unigénito, por su vida, muerte y resurrección, nos ha procurado los premios de la vida eterna, concédenos, te rogamos, que meditando estos misterios del santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y obtengamos lo que prometen, por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.


Hail Holy Queen


Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia o reclamado vuestro socorro, haya sido desamparado. Animado por esta confianza, a Vos también acudo, ¡oh Madre, Virgen de las vírgenes!, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana. ¡Oh Madre de Dios!, no desechéis mis súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.


The Memorare


San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra la perversidad y acechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes; y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén.


Prayer to St. Michael the Archangel


Rezar una Letanía (Opcional, seleccionar a continuación)

Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad. Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos. Cristo, escúchanos benignamente.

Dios, Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios, Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios, Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.

Santa María, ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios, ruega por nosotros.
Santa Virgen de las vírgenes, ruega por nosotros.

Madre de Cristo, ruega por nosotros.
Madre de la Iglesia, ruega por nosotros.
Madre de la Misericordia, ruega por nosotros.
Madre de la Divina Gracia, ruega por nosotros.
Madre de la Esperanza, ruega por nosotros.
Madre purísima, ruega por nosotros.
Madre castísima, ruega por nosotros.
Madre siempre virgen, ruega por nosotros.
Madre inmaculada, ruega por nosotros.
Madre amable, ruega por nosotros.
Madre admirable, ruega por nosotros.
Madre del buen consejo, ruega por nosotros.
Madre del Creador, ruega por nosotros.
Madre del Salvador, ruega por nosotros.

Virgen prudentísima, ruega por nosotros.
Virgen digna de veneración, ruega por nosotros.
Virgen digna de alabanza, ruega por nosotros.
Virgen poderosa, ruega por nosotros.
Virgen clemente, ruega por nosotros.
Virgen fiel, ruega por nosotros.

Espejo de justicia, ruega por nosotros.
Sede de la sabiduría, ruega por nosotros.
Causa de nuestra alegría, ruega por nosotros.
Vaso espiritual, ruega por nosotros.
Vaso digno de honor, ruega por nosotros.
Vaso insigne de devoción, ruega por nosotros.
Rosa mística, ruega por nosotros.
Torre de David, ruega por nosotros.
Torre de marfil, ruega por nosotros.
Casa de oro, ruega por nosotros.
Arca de la Alianza, ruega por nosotros.
Puerta del cielo, ruega por nosotros.
Estrella de la mañana, ruega por nosotros.
Salud de los enfermos, ruega por nosotros.
Refugio de los pecadores, ruega por nosotros.
Consoladora de los afligidos, ruega por nosotros.
Auxilio de los cristianos, ruega por nosotros.
Reina de los Ángeles, ruega por nosotros.

Reina de los Patriarcas, ruega por nosotros.
Reina de los Profetas, ruega por nosotros.
Reina de los Apóstoles, ruega por nosotros.
Reina de los Mártires, ruega por nosotros.
Reina de los Confesores, ruega por nosotros.
Reina de las Vírgenes, ruega por nosotros.
Reina de todos los Santos, ruega por nosotros.
Reina concebida sin pecado original, ruega por nosotros.
Reina asunta al cielo, ruega por nosotros.
Reina del Santísimo Rosario, ruega por nosotros.
Reina de las familias, ruega por nosotros.
Reina de la paz, ruega por nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.

Oremos:
Te rogamos, Señor Dios nuestro,
que concedas a tus siervos gozar de perpetua salud de alma y cuerpo;
y por la gloriosa intercesión de la Bienaventurada Virgen María, siempre Virgen,
seamos librados de las tristezas presentes
y gocemos de la eterna alegría.
Por Cristo nuestro Señor.
Amén.



Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad. Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos. Cristo, escúchanos benignamente.

Dios, Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios, Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios, Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.

Santísima Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.
Santa María, ruega por nosotros.

San José, ruega por nosotros.
Descendiente insigne de David, ruega por nosotros.
Luz de los Patriarcas, ruega por nosotros.
Esposo de la Madre de Dios, ruega por nosotros.
Custodio casto de la Virgen, ruega por nosotros.
Padre adoptivo del Hijo de Dios, ruega por nosotros.
Diligente protector de Cristo, ruega por nosotros.
Jefe de la Sagrada Familia, ruega por nosotros.

José justísimo, ruega por nosotros.
José castísimo, ruega por nosotros.
José prudentísimo, ruega por nosotros.
José fortísimo, ruega por nosotros.
José obedientísimo, ruega por nosotros.
José fidelísimo, ruega por nosotros.

Espejo de paciencia, ruega por nosotros.
Amante de la pobreza, ruega por nosotros.
Modelo de los obreros, ruega por nosotros.
Gloria de la vida doméstica, ruega por nosotros.
Guardián de las vírgenes, ruega por nosotros.
Apoyo de las familias, ruega por nosotros.
Consuelo de los desdichados, ruega por nosotros.
Esperanza de los enfermos, ruega por nosotros.
Patrono de los moribundos, ruega por nosotros.
Terror de los demonios, ruega por nosotros.
Protector de la Santa Iglesia, ruega por nosotros.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.

Le hizo señor de su casa. Y príncipe sobre todas sus posesiones.

Oremos.
Oh Dios, que con inefable providencia te dignaste elegir a San José para esposo de tu santísima Madre, concédenos, te suplicamos, que a quien veneramos como protector en la tierra, merezcamos tenerlo como intercesor en el cielo.
Por Cristo nuestro Señor.
Amén.



Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad. Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos. Cristo, escúchanos benignamente.

Dios, Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios, Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios, Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.

Divina Esencia, un solo Dios verdadero, ten piedad de nosotros.

Espíritu de verdad y sabiduría, ten piedad de nosotros.
Espíritu de santidad y justicia, ten piedad de nosotros.
Espíritu de entendimiento y consejo, ten piedad de nosotros.
Espíritu de amor y alegría, ten piedad de nosotros.
Espíritu de paz y paciencia, ten piedad de nosotros.
Espíritu de longanimidad y mansedumbre, ten piedad de nosotros.
Espíritu de benignidad y bondad, ten piedad de nosotros.

Amor sustancial del Padre y del Hijo, ten piedad de nosotros.
Amor y vida de las almas santas, ten piedad de nosotros.
Fuego que arde sin cesar, ten piedad de nosotros.
Agua viva para apagar la sed de los corazones, ten piedad de nosotros.

De todo mal, líbranos, oh Espíritu Santo.
De toda impureza de alma y cuerpo, líbranos, oh Espíritu Santo.
De toda gula y sensualidad, líbranos, oh Espíritu Santo.
De todo apego a las cosas de la tierra, líbranos, oh Espíritu Santo.
De toda hipocresía y fingimiento, líbranos, oh Espíritu Santo.
De todas las imperfecciones y faltas deliberadas, líbranos, oh Espíritu Santo.
De nuestra propia voluntad, líbranos, oh Espíritu Santo.
De la calumnia, líbranos, oh Espíritu Santo.
De engañar a nuestros prójimos, líbranos, oh Espíritu Santo.
De nuestras pasiones y apetitos desordenados, líbranos, oh Espíritu Santo.
De nuestra falta de atención a tus santas inspiraciones, líbranos, oh Espíritu Santo.
De despreciar las cosas pequeñas, líbranos, oh Espíritu Santo.
De la depravación y la malicia, líbranos, oh Espíritu Santo.
Del amor al confort y al lujo, líbranos, oh Espíritu Santo.
De desear o buscar algo que no seas Tú, líbranos, oh Espíritu Santo.
De todo lo que te desagrada, líbranos, oh Espíritu Santo.

Padre amantísimo, perdónanos.
Verbo divino, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo y divino, no nos abandones hasta que poseamos la Divina Esencia, Cielo de cielos.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, Envíanos al divino Consolador.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, Llenanos con los dones de tu Espíritu.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, Haz que aumenten en nosotros los frutos del Espíritu Santo.

Ven, oh Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles, Y enciende en ellos el fuego de tu amor.
Envía tu Espíritu y serán creados, Y renovarás la faz de la tierra.

Oremos
Oh Dios, que con la luz del Espíritu Santo instruiste los corazones de los fieles, concédenos que, por el mismo Espíritu, seamos verdaderamente sabios y gocemos siempre de su consuelo. Por Jesucristo nuestro Señor,
Amén.



Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad. Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos. Cristo, escúchanos benignamente.

Dios, Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios, Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios, Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.

Santísima Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, Hijo del Padre Eterno, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, formado por el Espíritu Santo en el seno de la Virgen Madre, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, sustancialmente unido al Verbo de Dios, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, de infinita majestad, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, sagrado templo de Dios, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, tabernáculo del Altísimo, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, vaso de justicia y de amor, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, dignísimo de toda alabanza, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, Rey y centro de todos los corazones, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, en quien están todos los tesoros de sabiduría y de ciencia, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, en quien habita toda la plenitud de la divinidad, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, en quien el Padre se complace, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, de cuya plenitud todos hemos recibido, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, deseo de los collados eternos, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, paciente y de mucha misericordia, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, enriquecedor de todos los que te invocan, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, fuente de vida y de santidad, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, cargado de oprobios, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, quebrantado por nuestras iniquidades, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, obediente hasta la muerte, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, traspasado por una lanza, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, fuente de toda consolación, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, vida y resurrección nuestra, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, víctima por nuestros pecados, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, salvación de los que en ti esperan, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, esperanza de los que en ti mueren, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, delicia de todos los santos, ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros.

Jesús, manso y humilde de corazón, haz nuestro corazón semejante al Tuyo.

Oremos:
Dios todopoderoso y eterno, mira el Corazón de Tu amadísimo Hijo y las alabanzas y satisfacciones que en nombre de los pecadores Te ofrece; y concede propicio el perdón a los que imploran Tu misericordia, en el nombre de Tu mismo Hijo Jesucristo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
Amén.



Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad. Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos. Cristo, escúchanos.

Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.

Jesús, Hijo de Dios vivo, ten piedad de nosotros.
Jesús, resplandor del Padre, ten piedad de nosotros.
Jesús, fulgor de la luz eterna, ten piedad de nosotros.
Jesús, Rey de la gloria, ten piedad de nosotros.
Jesús, sol de justicia, ten piedad de nosotros.
Jesús, Hijo de la Virgen María, ten piedad de nosotros.
Jesús, amabilísimo, ten piedad de nosotros.
Jesús, admirable, ten piedad de nosotros.
Jesús, Dios fuerte, ten piedad de nosotros.
Jesús, Padre del siglo futuro, ten piedad de nosotros.
Jesús, Ángel del gran consejo, ten piedad de nosotros.
Jesús, poderosísimo, ten piedad de nosotros.
Jesús, pacientísimo, ten piedad de nosotros.
Jesús, obedientísimo, ten piedad de nosotros.
Jesús, manso y humilde de corazón, ten piedad de nosotros.
Jesús, amador de la castidad, ten piedad de nosotros.
Jesús, amador nuestro, ten piedad de nosotros.
Jesús, Dios de paz, ten piedad de nosotros.
Jesús, autor de la vida, ten piedad de nosotros.
Jesús, modelo de virtudes, ten piedad de nosotros.
Jesús, celador de las almas, ten piedad de nosotros.
Jesús, Dios nuestro, ten piedad de nosotros.
Jesús, refugio nuestro, ten piedad de nosotros.
Jesús, Padre de los pobres, ten piedad de nosotros.
Jesús, tesoro de los fieles, ten piedad de nosotros.
Jesús, Buen Pastor, ten piedad de nosotros.
Jesús, luz verdadera, ten piedad de nosotros.
Jesús, sabiduría eterna, ten piedad de nosotros.
Jesús, bondad infinita, ten piedad de nosotros.
Jesús, camino y vida nuestra, ten piedad de nosotros.
Jesús, gozo de los ángeles, ten piedad de nosotros.
Jesús, Rey de los patriarcas, ten piedad de nosotros.
Jesús, Maestro de los apóstoles, ten piedad de nosotros.
Jesús, Doctor de los evangelistas, ten piedad de nosotros.
Jesús, fortaleza de los mártires, ten piedad de nosotros.
Jesús, luz de los confesores, ten piedad de nosotros.
Jesús, pureza de las vírgenes, ten piedad de nosotros.
Jesús, corona de todos los santos, ten piedad de nosotros.

Sé propicio, perdónanos, Jesús.
Sé propicio, escúchanos, Jesús.

De todo mal, líbranos, Jesús.
De todo pecado, líbranos, Jesús.
De tu ira, líbranos, Jesús.
De las asechanzas del demonio, líbranos, Jesús.
Del espíritu de fornicación, líbranos, Jesús.
De la muerte eterna, líbranos, Jesús.
Del desprecio de tus inspiraciones, líbranos, Jesús.

Por el misterio de tu santa Encarnación, líbranos, Jesús.
Por tu Natividad, líbranos, Jesús.
Por tu Infancia, líbranos, Jesús.
Por tu vida divinísima, líbranos, Jesús.
Por tus trabajos, líbranos, Jesús.
Por tu agonía y pasión, líbranos, Jesús.
Por tu cruz y desamparo, líbranos, Jesús.
Por tus sufrimientos, líbranos, Jesús.
Por tu muerte y sepultura, líbranos, Jesús.
Por tu Resurrección, líbranos, Jesús.
Por tu Ascensión, líbranos, Jesús.
Por la institución de la Santísima Eucaristía, líbranos, Jesús.
Por tus gozos, líbranos, Jesús.
Por tu gloria, líbranos, Jesús.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Jesús.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Jesús.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros, Jesús.

Jesús, óyenos. Jesús, escúchanos.

Oremos.
Oh, Señor Jesucristo, que dijiste: «Pedid y recibiréis, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá»; atiende con misericordia nuestras súplicas, y concédenos la gracia de tu divino amor, para que te amemos de todo corazón, y en todas nuestras palabras y acciones, y nunca cesemos de alabarte.
Haz que, Señor, tengamos un perpetuo temor y amor a tu santo nombre, porque vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.



Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad. Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos. Cristo, escúchanos.

Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.

Santa María, ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios, ruega por nosotros.
Santa Virgen de vírgenes, ruega por nosotros.

San Miguel, ruega por nosotros.
San Gabriel, ruega por nosotros.
San Rafael, ruega por nosotros.
Todos los santos Ángeles y Arcángeles, rueguen por nosotros.
Todos los santos órdenes de espíritus bienaventurados, rueguen por nosotros.

San Juan Bautista, ruega por nosotros.
San José, ruega por nosotros.
Todos los santos Patriarcas y Profetas, rueguen por nosotros.

San Pedro, ruega por nosotros.
San Pablo, ruega por nosotros.
San Andrés, ruega por nosotros.
San Juan, ruega por nosotros.
Todos los santos Apóstoles y Evangelistas, rueguen por nosotros.
Todos los santos Discípulos del Señor, rueguen por nosotros.
Todos los santos Inocentes, rueguen por nosotros.

San Esteban, ruega por nosotros.
San Lorenzo, ruega por nosotros.
San Vicente, ruega por nosotros.
Todos los santos Mártires, rueguen por nosotros.

San Silvestre, ruega por nosotros.
San Gregorio, ruega por nosotros.
San Ambrosio, ruega por nosotros.
San Agustín, ruega por nosotros.
San Jerónimo, ruega por nosotros.
San Martín, ruega por nosotros.
Todos los santos Obispos y Confesores, rueguen por nosotros.
Todos los santos Doctores, rueguen por nosotros.

San Antonio, ruega por nosotros.
San Benito, ruega por nosotros.
San Bernardo, ruega por nosotros.
San Francisco, ruega por nosotros.
Santo Domingo, ruega por nosotros.
San Ignacio, ruega por nosotros.
Todos los santos Sacerdotes y Levitas, rueguen por nosotros.
Todos los santos Monjes y Ermitaños, rueguen por nosotros.

Santa María Magdalena, ruega por nosotros.
Santa Inés, ruega por nosotros.
Santa Cecilia, ruega por nosotros.
Santa Catalina, ruega por nosotros.
Santa Anastasia, ruega por nosotros.
Todas las santas Vírgenes y Viudas, rueguen por nosotros.

Todos los Santos de Dios, interceded por nosotros.

Sé misericordioso, Señor, salva a tu pueblo.
De todo mal, Señor, salva a tu pueblo.
De todo pecado, Señor, salva a tu pueblo.
De tu ira, Señor, salva a tu pueblo.
De la muerte súbita e imprevista, Señor, salva a tu pueblo.
De las asechanzas del demonio, Señor, salva a tu pueblo.
De la ira, el odio y toda mala voluntad, Señor, salva a tu pueblo.
Del espíritu de impureza, Señor, salva a tu pueblo.
Del rayo y la tempestad, Señor, salva a tu pueblo.
Del azote del terremoto, Señor, salva a tu pueblo.
De la peste, el hambre y la guerra, Señor, salva a tu pueblo.
De la muerte eterna, Señor, salva a tu pueblo.

Por el misterio de tu santa Encarnación, Señor, salva a tu pueblo.
Por tu Natividad, Señor, salva a tu pueblo.
Por tu Bautismo y santo Ayuno, Señor, salva a tu pueblo.
Por tu Cruz y Pasión, Señor, salva a tu pueblo.
Por tu Muerte y Sepultura, Señor, salva a tu pueblo.
Por tu santa Resurrección, Señor, salva a tu pueblo.
Por tu admirable Ascensión, Señor, salva a tu pueblo.
Por la venida del Espíritu Santo, el Paráclito, Señor, salva a tu pueblo.

Nosotros, pecadores, te rogamos, óyenos.
Que nos perdones, te rogamos, óyenos.
Que nos perdones, te rogamos, óyenos.
Que nos conduzcas a la verdadera penitencia, te rogamos, óyenos.
Que gobiernes y preserves tu santa Iglesia, te rogamos, óyenos.
Que preserves a nuestro Prelado Apostólico y a todas las órdenes de la Iglesia en la santa religión, te rogamos, óyenos.
Que humilles a los enemigos de la santa Iglesia, te rogamos, óyenos.
Que des paz y verdadera concordia al pueblo cristiano, te rogamos, óyenos.
Que nos confirmes y preserves en tu santo servicio, te rogamos, óyenos.
Que eleves nuestras mentes a los deseos celestiales, te rogamos, óyenos.
Que recompenses con bienes eternos a todos nuestros benefactores, te rogamos, óyenos.
Que liberes nuestras almas y las almas de nuestros hermanos, parientes y benefactores de la condenación eterna, te rogamos, óyenos.
Que des y preserves los frutos de la tierra, te rogamos, óyenos.
Que des el descanso eterno a todos los fieles difuntos, te rogamos, óyenos.
Que benignamente nos escuches, te rogamos, óyenos.

Hijo de Dios, te rogamos, óyenos.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, óyenos benignamente, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten misericordia de nosotros.

Cristo, óyenos. Cristo, óyenos.
Cristo, óyenos benignamente. Cristo, óyenos benignamente.

Oremos.
Omnipotente y eterno Dios,
que tienes dominio sobre vivos y muertos
y lo tienes todo en tu poder y misericordia,
humildemente te suplicamos:
concédenos que aquellos por quienes oramos—
ya sea que aún estén en este mundo o que hayan partido—
obtengan, por la intercesión de todos tus Santos,
el perdón de todos sus pecados
por tu misericordia.
Por Cristo nuestro Señor.
Amén.



Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad. Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos. Cristo, óyenos benignamente.

Dios Padre del Cielo, ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios, ten misericordia de nosotros.

Sangre de Cristo, Hijo unigénito del Padre Eterno, sálvanos.
Sangre de Cristo, Verbo encarnado de Dios, sálvanos.
Sangre de Cristo, del Nuevo y Eterno Testamento, sálvanos.
Sangre de Cristo, derramada en la tierra durante la Agonía, sálvanos.
Sangre de Cristo, derramada profusamente en la Flagelación, sálvanos.
Sangre de Cristo, que brotaste en la Coronación de Espinas, sálvanos.
Sangre de Cristo, derramada en la Cruz, sálvanos.
Sangre de Cristo, precio de nuestra salvación, sálvanos.
Sangre de Cristo, sin la cual no hay perdón, sálvanos.
Sangre de Cristo, bebida eucarística y refrigerio de las almas, sálvanos.
Sangre de Cristo, torrente de misericordia, sálvanos.
Sangre de Cristo, vencedora de demonios, sálvanos.
Sangre de Cristo, valor de Mártires, sálvanos.
Sangre de Cristo, fortaleza de Confesores, sálvanos.
Sangre de Cristo, que engendras Vírgenes, sálvanos.
Sangre de Cristo, ayuda de los que están en peligro, sálvanos.
Sangre de Cristo, alivio de los agobiados, sálvanos.
Sangre de Cristo, consuelo de los que sufren, sálvanos.
Sangre de Cristo, esperanza de los penitentes, sálvanos.
Sangre de Cristo, consuelo de los moribundos, sálvanos.
Sangre de Cristo, paz y ternura de corazones, sálvanos.
Sangre de Cristo, prenda de la Vida Eterna, sálvanos.
Sangre de Cristo, que liberas a las almas del purgatorio, sálvanos.
Sangre de Cristo, dignísima de toda gloria y honor, sálvanos.

Nos redimiste, Señor, con tu Sangre. Y nos hiciste un reino para nuestro Dios.

Oremos.
Dios omnipotente y eterno, que constituiste a tu unigénito Hijo Redentor del mundo y quisiste ser aplacado por su Sangre, concédenos, te rogamos, que adoremos dignamente este precio de nuestra salvación y que, por su poder, seamos guardados de los males de nuestras almas y cuerpos. Por el mismo Cristo nuestro Señor.
Amén.




En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.