3.ª estación: Jesús cae por primera vez
2ª Estación Estaciones del Vía Crucis 4ª Estación
En la Tercera Estación, vemos a Jesús desplomarse bajo el peso aplastante de la Cruz. Esta caída no es una señal de debilidad, sino una profunda revelación de Su solidaridad con nuestra humanidad. Jesús acepta la carga completa de nuestros pecados, nuestros fracasos y nuestras limitaciones, permitiéndose experimentar el agotamiento, el dolor y la vulnerabilidad. En este momento, Él nos muestra que la santidad no significa no caer nunca, sino levantarse de nuevo, confiando en el amor del Padre y continuando el camino incluso cuando todo se siente pesado. Su primera caída nos invita a llevarle nuestras propias luchas, con la confianza de que Él nos entiende, nos acompaña y nos fortalece cada vez que nos levantamos con Él.
